EXCURSIÓN A CEUTA DESDE Andalucía

Tours y circuitos a Ceuta desde Andalucía: información y propuestas de viaje

Muchos son los motivos para realizar una de nuestras excursiones a Ceuta desde Andalucía: su patrimonio histórico-artístico, su naturaleza, sus playas, su marcada multiculturalidad… Y en todos los casos, nuestra agencia se encargará de organizar hasta el último detalle para que descubras esta sorprendente ciudad, crisol de culturas y ubicada en un rincón privilegiado, donde el mar Mediterráneo y el océano Atlántico se dan la mano. De hecho, según la mitología clásica, ¡su Monte Hacho era una de las dos Columnas que Hercules levantó para marcar el límite del mundo conocido! 

Varios milenios después, viajeros menos legendarios pero cada vez más numerosos llegan hasta aquí todos los años, partiendo principalmente desde el sur de España, como puede ser tu caso. En estas líneas te explicamos todo lo que debes saber sobre las excursiones a Ceuta desde Andalucía, así como información general y práctica para que disfrutes al máximo de tu experiencia.

Contenidos

DÓNDE ESTÁ Y CÓMO ES Ceuta

Ceuta es una de esas ciudades agraciadas por su ubicación geográfica privilegiada, que le da una personalidad especial. Se halla en el norte del continente africano, al igual que Melilla (aunque a 375 km de ésta), fruto de una azarosa historia que repasamos en el siguiente apartado. En concreto, se encuentra en la denominada Península Tingitana, el saliente de tierra que forma la parte meridional del Estrecho de Gibraltar, alineándonse frente a frente con la Bahía de Algeciras y con Gibraltar. Esta península está compuesta también por varias provincias marroquíes: las de Tánger-Arcila, M’diq-Fnideq, Fahs-Anjra y Tetuán. 

Pero el territorio de la ciudad de Ceuta ocupa, en parte, otra península, la de Almina, así como el istmo que la une al campo circundante, ya en el continente africano. En el centro de dicha península se ubica el accidente geográfico más importante de su fisionomía: el Monte Hacho, de 204 metros de altura. En el otro extremo, el terreno ceutí también se eleva varios centenares de metros, alcanzando incluso una altura superior: el monte Anyera (349 msnm) es su cumbre, que forma parte de las últimas estribaciones de la Sierra del Rif, cercano al Monte Musa (Yebel-Musa) o Mujer Muerta.

En total, cuenta con unos 18,5 km2 de superficie, con dos caras o frentes: el norte mira hacia la Península Ibérica y el sur, hacia Marruecos. Y aunque ese tamaño puede parecer relativamente poco si lo comparamos con otras ciudades españolas, lo cierto es que concentra muchos atractivos turísticos, motivo por el cual está creciendo el número de excursiones a Ceuta procedentes de otros lugares, en especial Andalucía.

Su clima también es una auténtica invitación de viaje: catalogado como subtropical mediterráneo, es templado en cualquier estación. En verano, las máximas no suelen sobrepasar los 30ºC, mientras que en invierno las mínimas no suelen bajar de 10ºC. Las lluvias se concentran en invierno, como consecuencia de los vientos húmedos que llegan desde el oeste, es decir, desde el océano Atlántico. En cualquier caso, las excursiones a Ceuta se pueden realizar prácticamente en cualquier época del año. 

UN POCO DE HISTORIA DE Ceuta

Un repaso a la historia ceutí nos demuestra que estos territorios han sido siempre un crisol de culturas, algo que en parte se mantiene actualmente en su sociedad, como queda bien a la vista de todos los que realizan excursiones a Ceuta. En las siguientes líneas te contamos los periodos más importantes de su pasado, algo fundamental para comprender por qué esta ciudad es como la vemos en nuestros días.

Ceuta en la Antigüedad: fundación y nombres

Diferentes hallazgos arqueológicos ponen de manifiesto la ocupación de este territorio ya en el Paleolítico, hace aproximadamente 250.000 años. Sin embargo, los orígenes de la ciudad actual empiezan a escribirse con los fenicios en el siglo VII a.C, que realizaron excursiones a Ceuta con fines comerciales y se establecieron donde hoy se ubica la Catedral de la Asunción. Llamaron a este asentamiento Abyla. 

Varias centurias después, estos terrenos fueron conocidos por los griegos, que usaron el nombre de Hepta Adelphoi para referirse al asentamiento. Sin embargo, la gran aportación de los griegos antiguos fue la de situar en el Monte Hacho el emplazamiento de una de las Columnas de Heracles, Hércules para los romanos, (la otra estaría en Gibraltar), héroe mitológico que estableció aquí el límite del mundo conocido por esta civilización. Otras interpretaciones sitúan la columna meridional de Hércules en el Monte Musa o Mujer Muerta que, en cualquier caso, es bien visible desde aquí. Las excursiones a Ceuta pueden incluir una ruta por uno u otro monte.

Sin embargo, el testigo cultural de los fenicios lo recogieron los púnicos o cartagineses, en los siglos IV y III a.C. Tras la caída del Imperio cartaginés, quedó bajo dominación numidia y mauritania (reinos de tribus bereberes del norte de África), hasta que en el siglo I d.C fue anexionada al Imperio romano. Fueron precisamente los romanos los que le dieron el nombre definitivo a la ciudad, del que deriva el actual: Septem Fratres, como referencia a las siete elevaciones o montes de este territorio. El principal vestigio material de aquel periodo es la Basílica Tardorromana, visitable durante las excursiones a Ceuta pues se ubica en plena Gran Vía.

La Edad Media ceutí: de don Julián a Pedro de Meneses

Tras la descomposición del Imperio Romano de Occidente, Septem quedó bajo dominio vándalo (s. V), posteriormente bizantino (s.VI), más tarde visigodo (s. VII) y finalmente es conquistada en el 709 por la emergente potencia islámica omeya, en su camino conquistador hacia Al-Ándalus. Una conquista sobre la que se ha escrito mucho, por ejemplo por el Premio Cervantes Juan Goytisolo: el conde don Julián, gobernador de Septem y padre de la muchacha Florinda la Cava, habría cambiado de alianzas para pasarse al bando islámico, dirigido por el caudillo Musa y el general Táriq, tras conocer que el rey visigodo don Rodrigo había ultrajado a su hija. A consecuencia de ello, habría ayudado a las tropas musulmanas a cruzar el Estrecho y vencer en la batalla de Guadalete (711).

Los nuevos dominadores musulmanes, que la llamaron Septa, se fueron sucediendo en su gobierno, pues la ciudad formó parte del emirato Idrisí (siglos VIII y IX) y del Califato Omeya de Córdoba (siglo X). Tras la descomposición de dicho califato, se encuadró en la taifa de Málaga y después se constituyó en una propia (s. XI), para después ser conquistada por los imperios almorávide (s. XI-XII) y almohade (s. XII). Desde mediados del siglo XIII y durante todo el siglo XIV, fue objeto de numerosas conquistas y reconquistas por los benimerines o meriníes, hafsíes (s.XIII) y azafíes (s.XIII) del norte de África, así como por los nazaríes del Reino de Granada (s.XIV).

Pero en el siglo XV irrumpen los portugueses de Juan I, que con su conquista en 1415 obtienen su primera victoria ultramarina, animando al país ibérico a emprender desde entonces su proyecto descubridor y conquistador durante los siglos XV y XVI, llevándoles por la costa atlántica africana y por América. Su primer gobernador portugués fue Pedro de Meneses. Y de este periodo procede uno de los grandes símbolos de la ciudad: el Áleo. Cuenta la leyenda que De Meneses aseguró al rey que con un simple Áleo (palo que se usaba como juguete en la época) sería capaz de defender la ciudad. En la actualidad, este objeto lo recibe el Comandante General de Ceuta a modo de bastón de mando, y pende de la mano izquierda en la talla de Nuestra Señora de África, patrona de la ciudad, como pueden ver quienes realizan excursiones a Ceuta y visitan este templo religioso.

Ceuta, bajo dominio español

Ceuta fue portugués hasta finales del siglo XVI. En ese momento, tras la crisis sucesoria a la muerte de Sebastián I, los reinos de Portugal y España quedaron unificados bajo la misma corona, la del monarca español Felipe II, durante algunas décadas, por lo que el enclave ceutí también quedó bajo su gobierno. En 1640, Portugal y España volvieron a separarse, pero Ceuta decidió permanecer bajo dominio del rey español Felipe IV, algo que quedó ratificado en el Tratado de Lisboa de 1668. Sin embargo, la ciudad decidió mantener su antiguo escudo de armas, con sus tradicionales cinco escusones de azur y sus siete castillos. Sin duda, una curiosidad que aún hoy se puede apreciar durante las excursiones a Ceuta, dado que es el emblema municipal y se muestra, por tanto, por todas partes.

Sin embargo, no iba ser fácil para la Corona española mantener bajo su dominio la plaza de Ceuta, pues por su posición estratégica intentó ser conquistada en numerosas ocasiones por otras potencias. Por ejemplo, por los británicos en 1704, como parte del ataque que supuso la toma de Gibraltar. Pero sobre todo, por los marroquíes, especialmente en tiempos del Muley Ismail con el Sitio de Ceuta a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Y lo mismo ocurrió en otros muchos intentos posteriores durante el siglo XVIII.

Siglos XIX y XX: periodo de guerras decisivas

Las dos siguientes centurias no fueron más pacíficas. Al contrario: se produjeron diferentes guerras, con resultados trascendentales. La Primera Guerra de África, en 1859-1860, supuso la victoria española y la ampliación de los territorios de la ciudad hacia el oeste. Y a  comienzos del siglo XX se desencadenó la Segunda Guerra de África o Guerra del Rif y se estableció el Protectorado Español de Marruecos. Ambos eventos afectaron a la ciudad, por su cercanía.

En 1936, Ceuta fue uno de los primeros lugares en sublevarse contra la II República, permaneciendo fiel desde entonces al bando nacional. A mediados del siglo XX, ya con la dictadura de Franco, se disolvió el mencionado Protectorado Español y la ciudad sirvió de base de repliegue para las tropas españolas que se habían establecido en aquellos territorios. El recién independizado Reino de Marruecos, por su parte, aprovechó para reclamar la soberanía de Ceuta y de Melilla.

Sin embargo, la ciudad ha permanecido siempre como un territorio español de pleno derecho, participando activamente en el proceso de Transición abierto tras la muerte del dictador. Y en la votación del referéndum de la Constitución de 1978, el respaldo a la Carta Magna fue amplísimo (88,7%), similar al de la media española (88,5%).

Historia de Ceuta

Ceuta en la actualidad

A nivel administrativo, Ceuta conforma hoy una Ciudad Autónoma desde 1995, año en que se desligó de la provincia de Cádiz, de la que formaba parte como municipio. Sin embargo, aún mantiene ciertos lazos con Andalucía, como por ejemplo a nivel de justicia (Tribunal Superior de Justicia), a nivel religioso (Diócesis de Cádiz) y a nivel universitario (su campus universitario está adscrito a la Universidad de Granada).

A nivel social, su rasgo más importante es la multiculturalidad, como queda patente en las excursiones a Ceuta. Si nos centramos en la religión como rasgo identitario, de los más de 80.000 habitantes de la ciudad, algo más de la mitad son cristianos, incluyendo a católicos y evangelistas, independientemente del nivel con que que practican su religión. Por otro lado, entre el 40% y el 45% de la población es musulmana, y se aprecia en este colectivo un aumento cuantitativo constante. En buena medida, este porcentaje se debe a la inmigración que tradicionalmente ha recibido la ciudad de su vecino Marruecos. Pero un dato relevante es que en torno al 60% de la población musulmana ceutí actual es ya nativa. 

Menor proporción tienen los ceutíes judeo-sefardíes y los hindúes. Los primeros hunden sus raíces en la expulsión de la península a finales del siglo XV, encontrando refugio aquí y en Marruecos, aunque desde mediados del siglo XX han experimentado un importante descenso por la aliyà hacia Israel. Y los segundos comenzaron a instalarse a comienzos del siglo XX, atraídos por las actividades comerciales. Contemplar y visitar los templos religiosos de todas estas confesiones es un aliciente para muchos de los que realizan excursiones a Ceuta.

Por lo que respecta a su economía, en Ceuta prácticamente no hay actividad del sector primario, salvo la pesca. Tampoco es relevante la industria ni la construcción, pero sí cuenta con un sector servicios muy dinámico, especialmente en lo que a comercio se refiere: su puerto se encuentra en un lugar estratégico para el tránsito de mercancías y pasajeros entre Europa y África y entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, y además tiene el estatus de puerto franco. Su régimen fiscal es especial, pues carece de IVA y lo sustituye por un impuesto equivalente (IPSI) de ámbito local, que supone una gran vía de financiación para la administración ceutí.

El PIB per cápita de Ceuta supera ligeramente los 20.000€, situándose por debajo de la media española, en el puesto 18ª del conjunto nacional. Sin embargo, un porcentaje importante de la población activa supera ese umbral, pues muchos son empleados públicos: cerca de 10.000 trabajadores en total, entre funcionarios, personal laboral y otras categorías. Y en su gran mayoría, dependientes del Estado central.

A diferencia de lo que ocurre en Andalucía y en el resto de España, el turismo no tiene un peso predominante en la economía ceutí: se calcula que el número de turistas nacionales y extranjeros que visitan la ciudad cada año ronda los 50.000. Sin embargo, sí se aprecia una constante tendencia al alza en los últimos años, marcando un récord de crecimiento en 2019 con un aumento de más del 150% de extranjeros que realizan excursiones a Ceuta en algún momento del año. Esto quiere decir, sin duda, que hay cada vez mayor interés por conocer esta ciudad multicultural, así como los lugares y atractivos que te mostramos a continuación.

QUÉ VER Y VISITAR EN Ceuta

Durante las excursiones a Ceuta, los atractivos turísticos que se le presentan al visitante son numerosos, y de muy diferente tipo. Por supuesto, culturales, relacionados con la historia y el arte que han forjado la ciudad desde tiempos de los fenicios. Pero también naturales, gracias a las particularidades geográficas y medioambientales de este enclave tan singular. Y todas ellas se reparten por las tres grandes zonas en las que se puede dividir la ciudad: el Istmo, la Península de Almina y el Campo Exterior. A continuación te lo mostramos en detalle.

Istmo de Ceuta: el centro urbano e histórico

El Istmo de Ceuta es donde se encuentra el centro histórico de la ciudad, el núcleo poblacional donde se asentaron los fenicios y que usaron, ampliaron y/o remodelaron todas las civilizaciones que vinieron después, como hemos relatado más arriba: púnicos, romanos, vándalos, bizantinos, visigodos, musulmanes (idrisíes, omeyas cordobeses, almorávides, almohades, meriníes, hafsíes, azafíes, nazaríes), portugueses y, finalmente, españoles. Por ello, es una de las zonas que más atención acapara en las excursiones a Ceuta, principalmente entre los interesados en realizar visitas culturales.

Curiosamente, se puede decir que el Istmo de Ceuta ya no es un istmo como tal. Es decir, ya no se puede decir que es una “franja alargada y estrecha que une una península con su continente”, en este caso la Península de Almina con el continente africano. Y no lo es desde que los portugueses, en el siglo XVI, construyeron el Foso Real, un elemento que forma parte de las Murallas Reales: este foso es un canal de agua salada de 350 metros de longitud que une las dos bahías (la que se asoma el Estrecho de Gibraltar al norte y la que se asoma al Mar de Alborán al sur). Por tanto, siendo más precisos, estaríamos hablando de una isla por ser una porción de tierra rodeada por agua en todos sus lados. De esa manera, la defensa de la antigua ciudad ceutí, ubicada al este de dicho Foso Real, mejoraba sustancialmente.

No obstante, la conexión entre el Istmo y el continente africano se realiza cómodamente por medio de tres puentes: dos para tráfico rodado (avenida de Juan Pablo II y avenida de Martínez Catena o carretera Ceuta-Tetuán) y otro de carácter más peatonal (Puente del Cristo en la calle Edrisis), por lo que este canal artificial no supone ningún inconveniente en la movilidad durante las excursiones a Ceuta. Al contrario: brinda una de las imágenes más icónicas de la ciudad, pues las Murallas Reales son uno de sus monumentos histórico-artísticos más importantes, ejerciendo de reclamo turístico.

Murallas Reales

Las Murallas Reales son la principal fortaleza de esta ciudad autónoma. Ya los antiguos romanos levantaron aquí una construcción defensiva, que fue ampliada en época califal tras la conquista de Abderramán III de Córdoba (siglo X). Los portugueses, en el siglo XVI, las ampliaron enormemente, hasta darle buena parte del aspecto actual. Y en el siglo XVIII, los españoles realizaron las últimas modificaciones sustanciales, ampliando las líneas defensivas. Los elementos más destacados de las Murallas Reales son:

Es la escarpa del foso, construida en terreno del Istmo, al oeste del Foso Real. Lo componen: 

    • Muralla Real: es el lienzo de muralla propiamente dicho, el núcleo central de toda la línea defensiva. Realizado en piedra, tiene 170 metros de longitud en dirección norte-sur, 20 metros de altura y 11 metros de grosor. En sus bajos se instaló en los años 60 el Parador Nacional, ideal para quienes hacen excursiones a Ceuta con pernoctación en alojamiento de lujo
    • Baluartes: son los bastiones situados en distintos puntos de la muralla, construidos en diferentes momentos para reforzar la capacidad defensiva del conjunto. Los más destacados son:
      • Baluarte de la Bandera: el más fotogénico, con forma de punta de flecha. Se llama así porque en él ondea la bandera española. Aún pueden apreciarse los impactos de los proyectiles lanzados por las tropas del sultán Muley Ismail durante el sitio de Ceuta, a finales del siglo XVII y principios del XVIII
      • Baluarte de los Mallorquines: en realidad, es una reconstrucción del siglo XX, donde se ubica la oficina de turismo. Servía de apoyo al puente levadizo que aquí existía. Su nombre deriva, probablemente, de la procedencia de los Tercios que lo ocupaban a principios del siglo XVIII, que en plena Guerra de Sucesión relevaron a los Tercios catalanes 
      • Baluarte de la Coraza Alta: construido a mediados del siglo XVI por los portugueses. Su nombre procede del torreón de su parte superior, añadido en el XVIII por los españoles, y que conectaba con otro baluarte, el de la Coraza Baja, desaparecido tras construir la carretera de Ceuta-Tetuán en los años 40. En su flanco sur puede verse una escultura de la Vírgen de África, patrona de la ciudad. Desde lo alto, además, se disfrutan de unas magníficas vistas del Istmo, especialmente de la Catedral y de la Playa de la Ribera. Por ello, llegar hasta este punto es muy recomendable durante las excursiones a Ceuta
    • Espigón de la Ribera: construcción militar que se adentra en el mar de Alborán, integrándose actualmente en la Playa de la Ribera
    • Puertas: como consecuencia del desarrollo urbanístico del siglo XX, se demolieron la mayoría de puertas del recinto fortificado. Pero a comienzos del XXI se descubrió la valiosísima Puerta Califal, del siglo X

Construido a mediados del siglo XVI por los portugueses, en tiempos de Juan III, que en realidad supuso la ampliación de un foso natural ya existente para convertirlo en el canal artificial que vemos en la actualidad. Lo cruzaba el mencionado puente levadizo. En su parte más estrecha, tiene 15 metros de anchura. Y en la más amplia, 30 metros. Su profundidad media es de 2 metros cuando la marea es alta. Es navegable por embarcaciones de pequeño tamaño.

Es la contraescarpa del foso, es decir, la construcción militar situada en el plano exterior del foso, en este caso frente a la Muralla Real. Se construyó ya bajo dominio español, a finales del siglo XVII. Los elementos más destacados aquí son:

    • Hornabeque del Frente de la Valenciana: lo compone un gran lienzo de muralla de 100 metros de longitud. Integrados en ella están los dos siguientes semibaluartes:
    • Semibaluarte de San Pedro, al norte
    • Semibaluarte de Santa Ana, al sur

Se construyó a comienzos del siglo XVIII ante la necesidad de las tropas españolas de crear un mayor espacio de seguridad frente al hostigamiento del ejército de Muley Ismail. De esa manera, se construyó la Contraguardia de Santiago, hoy desaparecida, así como:

    • Revellín del Ángulo de San Pablo
    • Revellín de San Ignacio
    • Contraguardia de San Francisco Javier

Surgida entre la Segunda y la Tercera Línea defensiva, que sirvió de punto de reunión y partida de las tropas españolas. Hoy es un amplio espacio que permite pasear y desplazarse entre unos elementos y otros, y se aprovecha también como lugar representativo para eventos, como la línea de meta de carreras populares

Existía una cuarta línea, con lunetas, minas y contraminas, pero la mayoría de elementos se perdieron o cegaron con el tiempo por la presión urbanística. Sin embargo, aunque no se han podido conservar todos los elementos del conjunto fortificado, las Murallas Reales se consideran igualmente uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar renacentista y barroca, y como tal fueron declaradas Bien de Interés Cultural. Por tanto, un paseo por ellas es ‘obligado’ durante las excursiones a Ceuta.

Otros lugares de interés del Istmo

El Istmo alberga otros muchos sitios de interés, repartidos por el casco urbano y fácilmente accesibles durante las excursiones a Ceuta. La plaza más importante y representativa es la Plaza de África, donde se encuentran algunos de los monumentos más simbólicos para los ceutíes. Son:

  • La Catedral de Ceuta: el edificio actual comenzó a construirse en el siglo XVII sobre otro templo anterior que sufrió grandes daños durante del Sitio de Ceuta, que a su vez se levantaba sobre los terrenos de una antigua mezquita. Su aspecto actual se debe, en buena medida, a la gran reforma de mediados del siglo XX. Exteriormente llama la atención, por su rareza, la portada de mármol negro
  • Santuario e Iglesia de Santa María de África: construida en el siglo XV, con importantes reformas en el XVIII. Su importancia radica en que alberga la talla de Nuestra Señora de África, patrona de la ciudad autónoma y de gran devoción entre los locales. La imagen se trata de una Piedad, regalada a la ciudad por el portugués Enrique el Navegante en el siglo XV. Ricamente vestida y coronada, de su mano izquierda pende el ‘Áleo’ de Pedro de Meneses
  • Palacio de la Asamblea de Ceuta: es la sede del principal edificio político de la ciudad. De comienzos del siglo XX, tiene un elegante Salón del Trono
  • Monumento a los Caídos de la Guerra de África: situado en el centro de la plaza

En las excursiones a Ceuta, es habitual continuar desde esta plaza hacia el este por la Gran Vía de Ceuta (Paseo Alcalde Sánchez Prados), una de las más animadas de la ciudad, e ir descubriendo edificios, esculturas y otras construcciones de interés histórico. Por ejemplo, la Basílica Tardorromana, del siglo IV d.C, con su museo anexo que permite conocer los mejores restos arqueológicos de la Antigüedad ceutí. Y al final de esta avenida se encuentra la escultura de las Columnas de Hércules, en homenaje a la mítica misión que aquí realizó el héroe grecorromano.

El recorrido a pie en las excursiones a Ceuta puede proseguir aún más hacia el este por el Paseo del Revellín, alcanzando la muy fotografiada Casa de los Dragones, el mejor exponente de la arquitectura ecléctica de la ciudad. Atrás habrán quedado otras construcciones interesantes, como el Edificio Trujillo, de aire señorial y estilo neobarroco, o la Casa Delgado. También destaca por su elegancia el neoclásico Museo del Revellín, que alberga las mejores piezas arqueológicas de la Edad Antigua y Medieval, principalmente, así como exposiciones temporales. La zona ha quedado, además, revitalizada con el Teatro Auditorio Revellín, obra del gran arquitecto portugués Álvaro Siza.

Pero la construcción de mayor interés histórico de la zona son los Baños Árabes de la Plaza de la Paz, que traslada al viajero a tiempos medievales en los que este espacio se utilizaba como espacio de aseo y encuentro social en época islámica. Datan del siglo XI y conservan su estructura de ladrillo y mampostería, con magníficos arcos de herradura y sugerentes luceras estrelladas en el techo. Conserva su vestíbulo, su sala fría, su sala templada y su sala caliente, por lo que su visita es un clásico de las excursiones a Ceuta entre los interesados en el turismo cultural.

La Península de Almina

Otra opción muy recomendable en las excursiones a Ceuta es desplazarse hasta la Península de Almina, ya sea a pie o mediante otro medio de transporte. El gran interés de este sector es de carácter natural, gracias a que aquí se levanta el imponente Monte Hacho y a que en su ladera se encuentra el Parque de San Amaro, uno de los espacios verdes favoritos entre los ceutíes.

Desde un punto de vista cultural, lo más destacado son las construcciones militares, distribuidas por toda la zona. La más importante es la Fortaleza del Hacho y es un elemento que tienen muy presente todos los ceutíes, pues sus murallas se pueden ver desde numerosos puntos de la ciudad gracias a que se ubica a casi 200 metros de altura. Con forma de hexágono, data del siglo XVIII, aunque anteriormente ya había aquí otra construcción defensiva en época islámica. Cuenta con decenas de torreones y cinco baluartes, así como otros espacios para las tropas, como aljibes y barracones. En la actualidad, mantiene esta función, pues se emplea como acuartelamiento de Artillería Antiaérea.

Además de esta fortaleza, en las zonas costeras de la península se construyeron las Defensas de La Almina, una red de baterías y baluartes cuyos restos aún son visibles en numerosos puntos. La construcción mejor conservada de todas es el Fuerte del Desnarigado, pequeño castillo con un solo frente noroeste. Alberga un museo militar de reducidas dimensiones pero con piezas interesantes de ingeniería, artillería y comunicaciones, procedentes de las Guerras de África y de la Guerra Civil, principalmente.

Algunos turistas, durante sus excursiones a Ceuta, ponen rumbo al extremo norte de la ciudad, formado por la península de Santa Catalina, un saliente de tierra dentro de la península de Almina, ganado artificialmente al mar para fines defensivos. Aquí se ubica una antigua batería militar inacabada y, en tiempo reciente, se ha habilitado un parque con magníficas vistas al Estrecho. También alberga el principal cementerio ceutí.

Por otro lado, en esta zona hay varios templos religiosos, todos ellos pequeños y humildes, que invitan a la oración y a la contemplación. De confesión católica son la ermita de San Antonio y la iglesia de Nuestra Señora del Valle, y ambas se pueden considerar de herencia portuguesa, despertando gran devoción entre los ceutíes. La primera se ubica junto al parque de San Amaro, al norte, desde el siglo XV, siendo objeto de una popular romería durante la festividad de este santo luso. Y la segunda se encuentra a las puertas de la península, donde se alzaba una antigua mezquita, albergando hoy una famosa escultura: la Virgen Capitana, hecha de piedra que, según la leyenda, portaba consigo el rey Juan I de Portugal. De culto islámico es el morabito Sidi Bel Abbas, junto al antiguo Paseo de Ronda, en la costa sur. Y de culto hindú es la pagoda situada junto al Cementerio de San Sebastián.

Campo Exterior

Al este del Istmo se sitúa el Campo Exterior, una zona de la ciudad menos visitada durante las excursiones a Ceuta, pero con algunos lugares interesantes para turistas de diferentes perfiles. Cabe recordar que, originalmente, la ciudad se circunscribía sólo al Istmo y a la Península de Almina, pero el dominio español fue ampliándose progresivamente hacia el oeste. Sobre todo a raíz de la Primera Guerra de África (1859-1860), que marcó los límites definitivos de la actualidad.

En línea con el resto de zonas de Ceuta, buena parte de su interés radica en la arquitectura defensiva. De hecho, se mantiene en pie un gran lienzo de muralla de época meriní (siglo XIV): son 500 metros con torreones cuadrangulares y un estilo constructivo muy diferente al de las Murallas Reales, por tratarse de tradiciones arquitectónicas distintas. En este caso, se emplean cajones de tapia (tierra amasada), con alturas que alcanzan los 13 metros en algunos puntos y muros de 1,5 metros de espesor aproximadamente.

También en el Campo Exterior se encuentra la mezquita más interesante de Ceuta, la de Muley El-Mehdi. Se realizó en los años 30 del pasado siglo. De hecho, su construcción está ligada al final de la Guerra Civil, en agradecimiento del bando nacional a las tropas musulmanas por su apoyo en la contienda. Así se puede leer en una placa, aunque más allá de este contexto político se trata de un templo muy bien conservado, con un bello alminar y una hermosa decoración verdiblanca.

Por otro lado, cuando las excursiones a Ceuta se prolongan más de un día, es interesante hacer una ruta fuera de la ciudad, especialmente por Sierra Bullones y los montes que rodean la trama urbana ceutí. Y no sólo por su interés natural, que abordamos más abajo, sino también porque se conservan algunas construcciones militares de interés. 

Por ejemplo, la Torre de Aranguren, la Torre de Ányera, la Torre de Francisco de Asís o la Torre de Piniers. Todas ellas son pequeñas fortificaciones circulares neomedievales construidas a finales del siglo XIX con el objetivo de vigilar la nueva frontera con Marruecos. En la actualidad, su interés radica también en las espectaculares vistas panorámicas que ofrecen.

 Playas de Ceuta

En las excursiones a Ceuta, las playas de esta ciudad autónoma son, para muchos visitantes, una de las mejores sorpresas. Las condiciones naturales de la zona así lo propician: el territorio ceutí está formado por 21 km de costa, con un perfil muy variado que incluye dos bahías. La primera se abre a las corrientes atlánticas, por lo que sus aguas son más frías y vigorosas, mientras que la segunda permanece más recogida en aguas del Mediterráneo (mar de Alborán), por tanto más tranquilas y templadas.

Si sumamos todas las zonas de baño, incluidas las pequeñas calas situadas fuera del casco urbano, se contabilizan alrededor de una docena. Algunas destacan por su calidad, como sugiere su certificación con Bandera Azul: en 2020 recibieron este distintivo las del Chorrillo y la Ribera, dos de las más populares y situadas en el litoral mediterráneo de la ciudad. A continuación mostramos las principales playas, perfectas para darse un chapuzón como parte de las excursiones a Ceuta:

Una de las playas más céntricas y concurridas, y también una de las que más servicios y equipamientos tiene. Situada junto al Espigón de la Ribera, en la bahía sur, de aguas tranquilas y templadas. De arena fina, con unas dimensiones aproximadas de 270 metros de largo x 40 metros de ancho

Es la playa más grande de la ciudad, con 1.300 metros de longitud y una anchura media de 30 metros. Al igual que la de La Ribera, de la que se encuentra separada por el Foso de San Felipe, suele estar concurrida y es de arena fina, aguas templadas y tranquilas

Situada junto a esta pequeña población de unos 1.000 habitantes, es la más alejada de la ciudad. Al situarse en la Costa Atlántica, su oleaje es mayor, así como la incidencia del viento y la temperatura de las aguas. Uno de sus grandes atractivos son sus atardeceres. Las vistas de la Mujer Muerta le dan también un gran encanto a esta zona de baño

De grava gruesa y situada en el litoral atlántico, uno de sus atractivos es su baja ocupación. Sus aguas son cristalinas y frías.

de piedra y rocas, se trata de una zona de baño muy recogida, ‘vigilada’ por el Castillo del Desnarigado desde lo alto. Se encuentra en la costa meridional de la Península de Almina. Ideal para pescadores y fotógrafos submarinos que aprovechan las excursiones a Ceuta para tomar instantáneas bajo el agua

Situada a los pies del Parque de San Amaro, suele presentar baja ocupación. Es de grava y arena

Popular y concurrida por estar enclavada en pleno casco urbano. Se ubica en la bahía norte, por lo que sus aguas son más frías y el oleaje, más impetuoso. Combina grava, canto rodado y arena

Naturaleza en Ceuta

Una de las grandes apuestas del Departamento de Servicios Turísticos de esta ciudad autónoma es la de promover el turismo de naturaleza. Y no por casualidad, como salta a la vista en las excursiones a Ceuta: se trata de un territorio verde que invita a practicar deportes como el senderismo o el submarinismo.

Por ejemplo, en la Península de Almina, dominada por el Monte Hacho. Por este accidente geográfico hay diferentes senderos, así como aceras acondicionadas para caminar con vistas inmejorables. Se puede ascender a pie hasta la cima, llegando a caminar junto a la Fortaleza del Hacho, pero también se puede realizar un recorrido circular por el llamado Paseo de Ronda. Una parada obligada para los amantes de la botánica es el Parque de San Amaro, que no sólo está embellecido con modernas y sugerentes estatuas, sino también con árboles de gran porte, la mayoría autóctonos. El Mirador de San Antonio ofrece una panorámica privilegiada del Puerto de Ceuta y la Bahía Norte.

Y en el otro lado opuesto de la ciudad, la variedad de rutas es aún mayor. En este sentido, los amantes de la naturaleza aprovechan sus excursiones a Ceuta para recorrer García aldave, en los alrededores de la Sierra de Bullones, situada en el extremo noroccidental ceutí. Desde aquí es fácil comprender por qué los romanos llamaron a la ciudad Septem Fratres (siete elevaciones), pues se vislumbran diferentes montes que ofrecen estupendas vistas del entorno. Por ello, los miradores son numerosos aquí, en la zona limítrofe con Marruecos: además de las torres vigía como la de Aranguren o Ányera, existen miradores como el de Isabel II en el Monte García Aldave.

Pero muchos son los que clavan sus miradas hacia el otro lado de la frontera marroquí, pues allí se eleva el famoso Monte Musa, que también recibe el nombre de Yebel Musa  o Mujer Muerta. Las formaciones rocosas de su escarpada cima sugieren, cuando se mira desde Benzú, que estamos ante una mujer que reposa eternamente boca arriba. De hecho, dice la leyenda que un hombre, al ver que su hija se bañaba desnuda todas las noches en estas aguas, la castigó convirtiéndola en roca. Hay quien ve también a Hércules descansando después de su décimo trabajo. O incluso a Atlas, soportando sobre sí el peso del cielo.

Y si además de contemplar la Mujer Muerta desde Benzú deseas que te llevemos hasta la montaña misma, te recordamos que Andalucía Exclusiva no sólo organiza excursiones a Ceuta, sino también a suelo marroquí. Contamos con gran experiencia en viajes al país vecino, por lo que nos encargaremos de ofrecerte una propuesta a este respecto, informándote de los trámites burocráticos que te puedes encontrar para cruzar la frontera. 

QUÉ HACER DURANTE LAS EXCURSIONES A Ceuta

 

Las excursiones a Ceuta no sólo te permitirán disfrutar de la ciudad desde un punto de vista cultural y natural, sino que también desde otro más lúdico. Esta ciudad autónoma ofrece numerosos planes de ocio, para todos los perfiles. Uno de los lugares más atractivos en este sentido es su puerto, que recibe el nombre de Marina de Hércules. Por ejemplo, para realizar actividades náuticas: cuenta con 325 amarres y admite embarcaciones de hasta 25 metros de eslora, en una superficie abrigada de más de 30.000 m2. Por ello, muchas son las empresas que ofrecen alquiler de barcos, con o sin patrón, para realizar excursiones por Ceuta y sus aguas circundantes o bien para adentrarse en el Estrecho. 

También destacan las actividades de motos de agua, un vehículo acuático que se puede aprender a usar aquí, mediante cursos y clases personalizadas. Y si se desea experimentar con embarcaciones de vela, el Real Club Náutico es uno de los referentes y tiene en este puerto su sede. Además, se organizan otras muchas propuestas, como inmersiones de buceo o expediciones de pesca.

Marina Hercules en Ceuta
Marina Hercules en Ceuta

Pero la Marina de Hércules es un gran polo de atracción en las excursiones a Ceuta también por otros motivos. En especial, porque su entorno es el preferido para el ocio nocturno, sobre todo el Poblado Marinero: salir a tomar algo por la noche, especialmente los fines de semana, es un plan perfecto en este recinto con agradables construcciones de dos pisos, patio y zonas ajardinadas. El casino, por su parte, es el lugar de referencia para los amantes de los juegos de azar. Y también es un lugar que atrae mucho ocio familiar, pues cuenta con las principales salas de cine de la ciudad autónoma. 

Pero uno de los grandes planes para quienes hacen excursiones a Ceuta en familia es sin duda el Parque Marítimo del Mediterráneo. Se trata de un gran complejo de ocio, de más de 50.000 m2, diseñado por el artista canario César Manrique. Está situado junto al puerto y se organiza en torno a varios lagos artificiales de agua salada, filtrada directamente desde el mar. En ellos se forman cascadas y fuentes ornamentales, y en sus cercanías se crean zonas de solarium para tomar el sol. En estos lagos está permitido el baño en temporada de primavera-verano, lo que aumenta su atractivo para quien viaja con niños. Además, por la noche el recinto se convierte en una zona de tipo chill-out, en el que se realizan conciertos y sesiones de música. Por supuesto, cuenta con bares y locales de restauración. También tiene pistas de pádel para los aficionados a este deporte.

Y por último, no podemos olvidarnos del atractivo gastronómico de esta ciudad autónoma, motivo por el que numerosos visitantes realizan excursiones a Ceuta. Para muchos, esta es ‘La Meca’ del pincho moruno, un plato muy difundido en toda España pero catapultado desde aquí. De hecho, esta brocheta está estrechamente relacionada con la cocina islámica, pues es una derivación del kebab: aunque en casi todo el norte de África se emplea carne de cordero por motivos religiosos, aquí es habitual consumirla de ternera y de pollo. Pero el verdadero secreto es el adobo, donde además de pimentón se pueden emplear otras especias, como el jengibre, el azafrán o la cúrcuma, entre otras. El modo de cocinarse también marca la diferencia, siendo la barbacoa la mejor opción. Además, relacionado con estas brochetas están los corazones de pollo, los cuales pueden comerse en brochetas, en raciones o también en pan, los llamados bocadillos o ‘camperos’, una propuesta de casquería muy popular en los bares locales.

Pero la influencia de la cocina andaluza es también muy patente. Por ejemplo, en sus especialidades de pescado y marisco, como pueden ser sus salazones. En realidad, sus secadores tienen una tradición milenaria, pues ya la ponían en práctica los antiguos romanos. Y en la actualidad se mantiene, sobre todo con el pescado más icónico de la ciudad autónoma: el pez volador o ‘volaor’, una singular especie con aletas pectorales tan grandes que puede llegar a volar distancias de hasta 50 metros. Quienes buscan probarlo en sus excursiones a Ceuta, eligen el periodo comprendido entre mayo (mes en que se acerca al Estrecho a poner sus huevas) hasta septiembre. Además, supone un espectáculo para la vista: en la Playa del Chorrillo se instalan las populares ‘volaeras’, casetas en las que se cuelgan los ejemplares capturados para su secado, tras ser descabezado, desescamado, destripado y aclarado en agua con sal. Al ‘volao’ le puede acompañar el bonito, también abundante en la zona. Y de hecho, su sabor es muy similar al de la mojama.

Además de este manjar típico ceutí, son abundantes otros pescados y mariscos, a la venta normalmente en la plaza de abastos: caballas, salmonetes, rodaballos, boquerones, almejas, coquinas, calamares, cigalas… y un larguísimo etcétera, que los amantes de estos alimentos sabrán apreciar. Y también cabe mencionar los chumbos como la fruta más representativa, pues crecen de manera salvaje aquí.

Información sobre tu llegada y estancia

En función del tiempo disponible de los viajeros, las excursiones a Ceuta pueden tener una duración de una jornada o más. Y sea cual sea la opción elegida, nuestra agencia contratará todos los servicios a utilizar en esta ciudad. En ello se incluye, por supuesto, el transporte y el alojamiento, si fuera necesario pernoctar aquí. Pero aunque dejes en nuestras manos estos aspectos, a continuación te explicamos las opciones que puedes barajar sobre el desplazamiento hasta Ceuta y los traslados dentro de su territorio.

CÓMO LLEGAR A Ceuta

Por tierra: esta ciudad autónoma tiene una gran puerta de entrada terrestre, al sur, por el paso fronterizo del Tarajal. Y hasta aquí se puede llegar por carretera desde Tánger (al este) y desde Tetuán (al sur). Partiendo desde Tánger, el trayecto es de unos 70 km, que se completan en una hora aproximadamente, en una ruta que pasa también por Alcazarseguir. Y partiendo desde Tetuán, el recorrido es de 45 km y 45 minutos aproximadamente, pasando también por la ciudad de Castillejos (Fnideq, en árabe). Por tanto, es una solución interesante para quienes contratan un viaje combinado por el norte de Marruecos. Si se opta por esta opción, es imprescindible realizar los trámites burocráticos necesarios para transitar por este país, algo de lo que te informará nuestra agencia.

Barco: la opción del barco es la mayoritaria cuando se hacen excursiones a Ceuta desde Andalucía. El puerto de salida es el de Algeciras y el trayecto a realizar es de unos 45 minutos. De hecho, el viaje en sí mismo es una experiencia de interés turístico, pues permite recrearse la vista con el bello paisaje marítimo-terrestre del Estrecho de Gibraltar en embarcaciones que cuentan con asientos de clase Turista o clase Club. Además, estos ferrys también pueden transportar coches, motocicletas y otros vehículos. Las conexiones entre Algeciras y Ceuta son diarias, con un número de entre 15 y 20 travesías cada jornada

Helicóptero: volar es también una opción posible en estas excursiones a Ceuta desde Andalucía. Pero no en avión, sino en helicóptero. Esta ciudad no tiene aeropuerto, principalmente por cuestiones de falta de espacio y de falta acuerdo con Marruecos. En cambio, sí cuenta con helipuerto, que además se sitúa en pleno centro de la ciudad. Existen líneas regulares o privadas con salidas diarias desde Málaga y Algeciras, en trayectos de 35 y 7 minutos, respectivamente.

CÓMO MOVERSE POR Ceuta

Moverse por la ciudad es otro servicio que también se puede incluir en las excursiones a Ceuta de nuestra agencia. Contamos con taxis privados y minivans con conductor para realizar los desplazamientos que sean necesarios por el territorio ceutí, ya sea por el casco urbano, por la península de Almina o por el Campo exterior. Pero si prefieres moverte de manera autónoma, debes saber que existen 9 líneas de autobús, la mayoría de ellas con cabecera en la Plaza de la Constitución, conectando el centro con otros puntos de interés para los visitantes, como el puerto, el Tarajal, el helipuerto o el Monte Hacho. La ciudad también cuenta con una flota de taxis que está operativa todos los días de la semana, las 24 horas del día.

Y para resolver cualquier duda que surja durante las excursiones a Ceuta, o bien para ampliar información práctica y cultural, puedes acudir a la Oficina Turística, situada en la Calle Edrissis, s/n, en el Baluarte de los Mallorquines. 

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